Recientemente en uno de los foros que visito habitualmente alguien planteaba una cuestión interesante. Se preguntaba como la gente de nuestra generación podía estar cuerda con la programación que se emitía entonces por televisión.
Evidentemente me estoy refierieno a la programación infantil de los años ochenta.
Programas como la Bola de cristal, la Caja de Ritmos, y muchos otros llenaban nuestra pantalla. Eran espacios en los que se presentaban grupos musicales y variedades. El mundo no estaba preparado para lo que se avecinaba. Eran los años del punk duro y de decir las verdades, aunque la censura no era algo nuevo en aquellos tiempos, y tampoco lo es hoy.
Nos planteabamos en el foro el motivo por el que no nos traumatizo de pequeños la Bruja Avería, con su “viva el mal, viva el capital”, o Las Vulpes y su “me gusta ser una zorra”. La verdad es que me sorpende la sinceridad con la que esas mujeres cantan, si someterse a la doble moral, y como un tema tradicionalmente considerado tabú, como es el de la sexualidad era tratado con tanta libertad.
En realidad esa libertad no duró mucho. La caja de ritmos salió de antena poco despues de la actuación de Las Vulpes.
¿Alguien recuerda a aquel que era un eloctruduende y ya nadie le comprende?
Es curiosa la evolución de los programas infantiles. Y la de la música electrónica.
Respondiendo a la primera pregunta sobre por qué la tele no nos atontó completamente a los que éramos niños durante los ochenta o antes es bastante fácil. A pesar de su poder influenciador, de su hechizo hipnótico, habia solo una televisión por casa, con suerte. En mi casa era en blanco y negro, no se si en las demás también, habia solo dos canales, y por encima de todo, jugabamos a otras cosas.
Con bloques de madera haciamos casas, puentes y castillos, jugabamos con los coches, y nuestros padres nos llevaban al parque. Jugabamos a los indios, a los policias, a hacer presas con le barro y a tirarnos piedras, y nunca nadie salio herido, excepto en el orgullo, quizás.
Lo que me sorprende de la televisión actual es la doble moral que he mencionado antes. El doble rasero con el que se mide la programación.
Retiran una serie hentai de la Sexta que se emite los viernes a las dos y media de la madrugada y de cuya existencia no tenía conocimiento hasta que no leí la noticia de que debido a presiones la retiraban, y permiten la violencia explicita en horario infantil.
Lo mismo pasó con el videojuego Gran Theft Auto: San Andreas. Pues atropellar gente, disparar con distintas armas, golpear y sajar con distinta clase de herramientas. Puedes incluso degollar por la espalda acercándote de puntillas. Lo único que levantó críticas son unas misiones secundarias de proxeneta y un parche no oficial en el que aparecen excenas de naturaleza sexual. Hasta la apricion de ese juego, estaba calificado como para mayores de trece años. Tras eso lo calificaron para mayores de dieciocho.
No se por qué la violencia no desata las críticas y si el tema de la sexualidad. Se puede abrir el telediario con la imagen de un palestino al que un soldado le ha amputado el pie a disparos, y como éste le maldice en su lengua, agarra su propia zapatilla con su pie dentro, y se lo lanza al soldado, en un último acceso de rabia antes de desplomarse definitivamente.
Y nadie se quejó. Sin embargo Antena 3 televisión abrió así un dia su informativo de las tres de la tarde. Sin ningún aviso de que las imagenes que vendrían a continuación pueden herir la sensibilidad. Yo desde luego no me terminé de comer mis alubias. Se me pasó el apetito.
Sin embargo se meten con las películas eróticas y las consideran nocivas, y desde los propios medios de comunicación ensalzan la violencia y le rinden culto.
¿Qué necesidad hay de abrir un telediario con esas imágenes? Se que la vida es dura, pero que cuentan las noticias, no que nos pongan primeros planos y planos de detalle de una película gore. De acuerdo, es real, pero hay que contenerse un poco.
Ya se que lo he dicho antes, pero ¿que hace un niño viendo la televisión a las dos y media de la mañana?
¿Quien es el padre insensato que permite que su hijo tenga un televisor en su habitación?
Las Vulpes decían que no las importara ser censuradas. No iban a guardar silencio, ya que la sexualidad es algo natural, y no es un secreto que la gente se masturba. Otra cosa es que a los demas les importe, o se sientan violentos al escucharlo. Sinceramente, que quiten el volumen o apaguen el televisor.
Hay cosas mucho más graves. Por ejemplo los programas del corazón. En el que gente que es famosa por ser una inútil se dedica a regodearse de que son parásitos sociales, ya que no hacen nada por nadie, ni siquiera por su propio provecho.
Todo es una mentira. Existe un horario de protección infantil, en el que se emiten programas que hacen referencia a hechos ocurridos en programas que no se emiten en ese horario, y donde se emiten las escenas destacadas, que suelen ser momentos de violencia verbal y a veces incluso física.
Por ejemplo, si se ejerce la posición dominante de un hombre frente a una mujer, entonces eso es mal llamada violencia de género y hay que censurarla. Si Rambo mata a cinco enemigos, o un padre cubre a us hijo del fuego cruzado y ambos son acribillados, se consideran cine de culto y noticias, respectivamente.
La tele da asco, simple y llanamente. Se salvan algunas series y alguna película ocasional.
Existe un mudo fuera de la pantalla. Te invito a descubrirlo.
Antes de despedirme os dejo con un video que deseo compartir con vosotros. Os lo mereceis. Aviso, puede utilizar lenguaje clasificado como soez, peor es mucho más inofensivo que lo que se emite hoy dia por televisión.
El video corresponde a la actuación de Las Vulpes en el programa La caja de Ritmos.
Bueno, con ésto me despido de vosotros por ahora. Ante todo mil perdones por tardar tanto en escrbir ésta entrada. Espero vuestras opiniones.